Una mujer se me ocultaba

Las uñas quebradizas
tratan de escarbar entre los pliegues de un rostro de sal.
¿Qué mujer se oculta en qué arruga?
las voces en el humo del tabaco solo me hacen llorar.
Los ladrillos de la casa encierran la furia.
La mano que me queda
no alcanza la perilla.

He olvidado adentro
el tiempo.
La otra mano callosa.
La niña.

¿Qué estaba buscando?

Sigo los senderos violetas marcados en mi piel.
Mis trenzas se enraízan en el suelo
 y me deslizan a un páramo
 de hojas otoñales.

¿Qué he olvidado adentro?

El tiempo.
Definitivamente,
el tiempo.

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