Diario de nadie: Descenso de la memoria

Despertar sin abrir los ojos, empuñando las manos, encogiendo los pies para asegurar la presencia de cada uno de los dedos, por si la blancura lechosa de Saramago, por si el sonido del rasguño sigue ahí al exhalar a la madre, a la memoria; porque mientras se duerme otros juegan al escondite, a yeimi tumbando … Sigue leyendo Diario de nadie: Descenso de la memoria