A través de la ventana

─ ¿Usted sí se acuerda cómo me llamo yo? ─ ¡Claro doña Belarmina! cómo no me voy a acordar. ─Es que casi nadie se acuerda de mí. *** Doña Belarmina era una mujer de una piel tan blanca que se podía detallar los arreboles pintados en sus mejillas. Sus ojos estaban siempre cristalizados, centinelas de … Sigue leyendo A través de la ventana

Páramo

Hoy las penas se sentaron a llorar por mí. Que se resignen ellos. ¿Lo escuchas? Viene de regreso. Lo supe porque las flores corrían contra la brisa. Me tiño de rosa, Porque yo, Yo soy el atardecer que nadie aprecia. Has escuchado, Alguna vez¿Cómo llora un niño o un muerto? Un llanto verdadero y atrofiante. Lo sé, porque yo he llorado. Lo sé, porque yo estoy muerto.