El Destierro y Epitafio

 Imagen por: Valeria Álvarez

EL DESTIERRO

A Laura Gómez.

Vi su daga desprender las cabezas de los nardos
vi su habitación derrumbarse en puños extraños
vi su fardo lleno de atardeceres que mis manos cosecharon
¿Qué lugar se estará haciendo invierno bajo sus pasos?

Las noches se acumulan en mi espalda como racimos de adioses
llevo los labios apretados de poemas que no sembré entre sus cabellos
vi sus labios abrirse como una luna para cantar a los viajantes de mi odio
vi sus pechos desarreglados por tantas manos como las rosas de las tumbas
vi sus manos tejer con hilos de luz mientras yo bebía de la copa de la nostalgia.

La podredumbre se astilló en las uñas que hurgaron bajo el pantano
los días se hacen  piedras en los bolsillos del caminante
y las piedras se  hacen humo en las manos del niño frente al lago
y el humo se hace voz de lo destruido por los siglos del hombre..

Las estrellas  lanzan sus piedrecillas contra mi ventana
me uno a las nostalgias de los que lloran
en otras camas 
en otras ventanas
y las aves nocturnas que no hallaron asilo en mis sueños
arrullan con sus quejidos el letargo de los muertos.

 

 

EPITAFIO

Para Andrés álvarez 

La agonía que aguarda en las vasijas de barro
no supo de noches ni de almendros,
el río condenado a la vigilia de los entierros
no supo de labios sobre la piel, desajustados.
Ya los dedos y la pólvora,
ya los dedos y la pólvora,
el promontorio sin nombre.
La luz supo dormir bajo la brasa, 
y en el cadalso se rompió la vértebra de los años.