Epílogo

 Imagen por: Valeria Álvarez

Esta palabra
del último recinto de mi carne viva,
que dice de la fiebre,
que es aguda y sorda
como un dolor antiguo,
que presenta a cada rato
las distintas formas de la muerte.

Esta palabra –mía–
extraviada mil veces, no en el amar
sino en el afán menos vulgar
del deseo.

Esta palabra duele,
esta palabra duele,
esta palabra duele,
cuando vuelve
entre las desdichas inconfesables
de la pérdida.

Esta palabra de humanidad.

No sé
si es esta palabra amor,
no sé si olvido.