Soliloquio detrás de la montaña

A mí me dolió mucho ser mujer. En mis tiempos, serlo era la mayor vergüenza. Si no me cree pregúntele a mi mamá. Ella era una mujer orgullosa de sus hijos varones, así que cuando me tuvo creyó que la estaba castigando Dios, y si ella era castigada también lo tenían que ser todos en … Sigue leyendo Soliloquio detrás de la montaña

En la otra orilla y en un sueño. Viaje personal en las manos del Yagé

"Yo soy amigos el viajero sin finLas alas de la enorme aventuraBatían entre inviernos y veranosMirad cómo suben estrellas en mi almaDesde que he expulsado las serpientes del tiempo oscurecido ¿Cómo podremos entendernos?Heme aquí de regreso de donde no se vuele" Vicente Huidobro  Es bueno despedirse  “Puedo quedarme en este lugar parecido a la nostalgia. … Sigue leyendo En la otra orilla y en un sueño. Viaje personal en las manos del Yagé

Muerte y Reencarnación: una entrevista a Víctor Raúl Jaramillo.

Prefacio Dos muertes han impactado nuestra mesa de redacción. Una ocurrida en los años ochenta, en Medellín; la otra, hace unos días en El Carmen de Viboral. El nombre de la víctima de aquella era Natasha. Ignoramos el nombre del joven que fue asesinado aquí. El caso es que mientras hacía edición de uno de … Sigue leyendo Muerte y Reencarnación: una entrevista a Víctor Raúl Jaramillo.

Tres algarabías y un adiós para Ramiro Tejada

Algarabía I: “A veces he tenido que contener la risa y, a veces, el llanto”. El silencio de la casa se quebró cuando un hombre empezó a recorrer, al trote, los pasillos del segundo piso: ¡Maestros de Obra! ¡Ya empieza Maestros de Obra! Ese hombre no era otro –no podía ser otro– que Ramiro Tejada. … Sigue leyendo Tres algarabías y un adiós para Ramiro Tejada

Las soledades: Historia de un prostíbulo

Para los forasteros que llegaban sin amor, convirtieron la calle de las cariñosas matronas de Francia en un pueblo más extenso que el otro, y un miércoles de gloria llevaron un tren cargado de putas inverosímiles, hembras babilónicas adiestradas en recursos inmemoriales, y provistas de toda clase de ungüentos y dispositivos para estimular a los … Sigue leyendo Las soledades: Historia de un prostíbulo

Margarita o el silencio de las flores

Los hombres no tienen destino puesto que el mundo no tiene astros. Antígona o la elección, Marguerite Yourcenar. Margarita arañaba la banca y el sonido estridente copaba los espacios vacíos de la tarde. Yo había abandonado mi oficina para que el cigarrillo fuera una metáfora del mundo sereno. Margarita arañaba la banca y disponía miradas … Sigue leyendo Margarita o el silencio de las flores

¡Que viva José María! ¡Que beba Villa!

Después de participar en la realización de los planos del Puente de Brooklyn, en Nueva York, y de ser invitado a trabajar en reiteradas ocasiones por el inventor Thomas Alva Edison, el ingeniero antioqueño y célebre bebedor José María Villa Villa regresó a Colombia. En 1887 le adjudicaron la construcción de la que sería su … Sigue leyendo ¡Que viva José María! ¡Que beba Villa!

El resplandor y las sombras (tercera parte)

Querido lector, para acceder a las dos partes anteriores de El resplandor y las sombras, ingrese a los siguientes enlaces:–Primera parte.–Segunda parte. Una temporada en el infierno A Celeni Castaño y Danilo Garcés, con mi gratitud. Han transcurrido tres meses desde la noche en que visité a Lía por primera vez. El restaurante ha sido … Sigue leyendo El resplandor y las sombras (tercera parte)

El resplandor y las sombras (segunda parte)

Quitarse las pieles Las desmesuradas calles de Medellín se extendían como serpientes infinitas sobre los ojos de Lía: matriculada en la Escuela Popular de Artes (EPA), el teatro fue la elección, su cuerpo sería el culto a la metamorfosis, su rostro sería muchos rostros pero nunca el de la niña que había dejado sepultada entre … Sigue leyendo El resplandor y las sombras (segunda parte)

El resplandor y las sombras (primera parte)

Aclaración Los nombres de personas inmersos en la siguiente pieza han sido modificados por petición de los personajes. Por lo demás, los acontecimientos aquí narrados son verídicos. Justo ahora recuerdo las bellas palabras que Jorge Luis Borges le dedicó a su madre en el prólogo de sus obras completas publicadas por Emecé: “Quiero dejar escrita … Sigue leyendo El resplandor y las sombras (primera parte)