Tres algarabías y un adiós para Ramiro Tejada

Algarabía I: “A veces he tenido que contener la risa y, a veces, el llanto”. El silencio de la casa se quebró cuando un hombre empezó a recorrer, al trote, los pasillos del segundo piso: ¡Maestros de Obra! ¡Ya empieza Maestros de Obra! Ese hombre no era otro –no podía ser otro– que Ramiro Tejada. … Sigue leyendo Tres algarabías y un adiós para Ramiro Tejada

Las soledades: Historia de un prostíbulo

Para los forasteros que llegaban sin amor, convirtieron la calle de las cariñosas matronas de Francia en un pueblo más extenso que el otro, y un miércoles de gloria llevaron un tren cargado de putas inverosímiles, hembras babilónicas adiestradas en recursos inmemoriales, y provistas de toda clase de ungüentos y dispositivos para estimular a los … Sigue leyendo Las soledades: Historia de un prostíbulo

Margarita o el silencio de las flores

Los hombres no tienen destino puesto que el mundo no tiene astros. Antígona o la elección, Marguerite Yourcenar. Margarita arañaba la banca y el sonido estridente copaba los espacios vacíos de la tarde. Yo había abandonado mi oficina para que el cigarrillo fuera una metáfora del mundo sereno. Margarita arañaba la banca y disponía miradas … Sigue leyendo Margarita o el silencio de las flores

¡Que viva José María! ¡Que beba Villa!

Después de participar en la realización de los planos del Puente de Brooklyn, en Nueva York, y de ser invitado a trabajar en reiteradas ocasiones por el inventor Thomas Alva Edison, el ingeniero antioqueño y célebre bebedor José María Villa Villa regresó a Colombia. En 1887 le adjudicaron la construcción de la que sería su … Sigue leyendo ¡Que viva José María! ¡Que beba Villa!