Páramo

Hoy las penas se sentaron a llorar por mí. Que se resignen ellos. ¿Lo escuchas? Viene de regreso. Lo supe porque las flores corrían contra la brisa. Me tiño de rosa, Porque yo, Yo soy el atardecer que nadie aprecia. Has escuchado, Alguna vez¿Cómo llora un niño o un muerto? Un llanto verdadero y atrofiante. Lo sé, porque yo he llorado. Lo sé, porque yo estoy muerto. 

El silencio se puebla de sobriedad

Las obras escritas por Samuel Beckett han sido tildadas de un hermetismo feroz y se resisten a calar entre los más de los espectadores. Su estética no está fundamentada en la presentación de una historia lineal sino más bien en el realce de símbolos que develan problemas vitales, que descubren personajes íntimos, que hacen preguntas … Sigue leyendo El silencio se puebla de sobriedad